Franco Lolli, un invitado de lujo

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Por: Daniel Egas y Jose Rengifo

El pasado viernes 13 de noviembre, en el cuarto día de actividades en el Festival de Cine Corto, el teatro Guillermo Valencia contó con la presencia del Director Franco Lolli quien además de presentar uno de sus cortometrajes llamado Rodri, compartió también su primer largometraje titulado Gente de Bien. Seguidamente compartió unas palabras con los asistentes contado un poco de sus experiencias en el mundo del cine.

Cómo Todo El Mundo (2007) es la primer producción audiovisual de Lolli cómo director. Este cortometraje fue seleccionado en más de 50 festivales de cine llegando a conquistar 26 premios, como el gran premio del jurado en los festivales de: Clermont-Ferrand, Angers, Bruselas, R.I.H.L. Poitiers y Expresión en Corto.

Tras cinco años sin dirigir una producción audiovisual en el año 2012 llegaría Rodri (2012), cortometraje que, además de ser dirigido por Franco Lolli, es también, inspirado en su familia. El estreno de este proyecto fue en el Festival de Cannes, logrando llevarse trece premios en diferentes festivales.

En el año de 2014, Lolli, estrena su primer largometraje nuevamente en Cannes en la semana de la crítica.  Gente de Bien, cuenta la historia de un padre y un hijo que no han vivido juntos. Eric, un niño de 10 años y su papá, un carpintero llamado Gabriel, atraviesan una situación económica algo difícil. Gabriel trabaja en la casa de María Isabel, una señora adinerada quien decide ayudarlos adoptando al pequeño Eric, hecho que desencadena muchos sucesos. Cabe destacar que según Lolli, la película nace de recuerdos de su infancia, de él sintiéndose diferente a las demás personas.

Gente de Bien fue la película que se proyectó la noche de jueves y que este director compartió con los asistentes, con este largometraje, Lolli, ha ganado varios reconocimientos como lo son: Ganadora de la Competencia Oficial Festival Internacional de Cine de Lima, Mejor Película del 41 Film Fest Gent en Bélgica; el Premio Especial del Jurado (categoría Ópera prima) del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba y una Mención especial en la sección Horizontes Latinos, del 62 Festival de San Sebastián, España.

Tras la proyección de Gente de Bien, en el teatro Guillermo Valencia, las buenas críticas no se hicieron esperar, pero también las dudas surgieron, dudas, que Franco Lolli resolvió en el conversatorio que cerró lo que fue el cuarto día del Festival de Cine Corto de Popayán.

Franco Lolli compartió sus experiencias en el Festival de Cine Corto

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Amantes de la dirección cinematográfica se dieron cita en el Fueye del Teatro Guillero Valencia, para escuchar el taller del conocido director colombiano Franco Lolli,  quién cursó estudios de cine en Francia y ha sido seleccionado en más de cincuenta festivales internacionales, entre ellos los de San Sebastián, Guadalajara y Los Ángeles por sus excelentes producciones. También ha recibido destacados premios en reconocidos festivales, entre los cuales se destaca el gran premio del jurado de Clermont-Ferrand, Angers, Bruselas, R.I.H.L. Poitiers y Expresión en Corto. Su primer largometraje, Gente de Bien, representó a Colombia en el Festival de Cannes, En el año 2014.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de compartir experiencias desde la preproducción, planificación del rodaje y el trabajo con los actores, teniendo en cuenta que son los roles más importantes a la hora de realizar una producción, desarrollando un enfoque claro y poder obtener los mejores resultados y Lolli resalta que para alcanzarlos es importante prepararse.“Un buen director se forma con práctica y con estudio ya que todo en la industria cuenta y hay que planificar estos dos factores para llegar hacer exitosos”.

El director también habló del desarrollo de la industria cinematográfica en el país, para que los asistentes pudieran dimensionar el constante crecimiento obtenido, gracias a las puertas que están abriendo otros compatriotas en este campo. “El cine colombiano está mejor que nunca, está llegando más lejos internacionalmente con los reconocimientos que está teniendo, e internamente está llegándole al público mejor que hace unos años y sobre todo que se está creando una industria. Por primera vez se empiezan a ver más técnicos, más directores y guionistas, es decir que estamos por muy buen camino”, expresó.

Por otra parte se refirió estrictamente a los directores del país que cada día son más, realizando un excelente trabajo para mostrarlo a nivel internacional y destacó la importancia que tiene esta clase de talleres para la formación de los nuevos directores de la industria cinematográfica: “En la dirección estamos todavía en una industria adolescente pero están saliendo directores muy interesantes con muy buenas películas, y cada vez somos más que es lo más importante, Tenemos gente que ha ganado La Palma de Oro en Cannes que es un referentes demasiado importante para el cine que estamos construyendo en el país,” Concluyó.

Taller de Animación Rotoscópica en el Festicine

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La rotoscopia es una técnica de animación que consiste en re-dibujar o calcar un fotograma teniendo otro como referencia. Una técnica muy bien manejada por los talleristas Laura Castillo, quien estudió cine y televisión en la Universidad Nacional de Colombia, además es co-fundadora y productora general en El Astillero Producciones. Y David Silva, animador, ilustrador y diseñador gráfico; en su filmografía se encuentran 4 animaciones en diversas técnicas: animación tradicional, animación digital, rotoscopia y stop motion, obras que han hecho parte de festivales nacionales a internacionales, como es el caso de la sexta versión del Festival de Cine Corto Popayán, donde no sólo participó, sino que también ganó.

En el marco de la séptima versión y por medio del proceso totalmente práctico,  el taller contó con 20 asistentes, quienes de manera intensiva y enfocados exclusivamente en el campo de la ilustración cuadro a cuadro, planeaban hacer un proceso de rotoscopiado a partir de un video ya realizado.

A nivel personal David, consideró al taller muy exigente y bastante intenso, aunque no se logró el objetivo inicial, realizar 1000 fotogramas, hicieron alrededor de 750 fotogramas, resultado que se dio a conocer en la ceremonia y fiesta de clausura. Expresó su satisfacción por una labor bien realizada y un deber cumplido, además del buen sabor de adquirir experiencia en la orientación de un taller tan complejo.

Aunque fue pesado, Laura manifestó su emoción, fue una experiencia enriquecedora tanto para los asistentes como para los talleristas, pues eran jornadas intensas de 9:00a.m. A 12:00p.m. y de 2:00 p.m. A 5:00 p.m. durante tres días, sin embargo pudo sentir las ganas de trabajar y de sacar los fotogramas adelante.

En esta ocasión Laura y David destacan la labor de los voluntarios y realizadores del Festival y no dudan al afirmar que si hay una nueva invitación, volverán. “La atención en Popayán es muy bonita, todos son amables, la logística del Festival es excelente, se notan las ganas de todos de que esto siempre salga bien”. También hacen una cordial invitación al público payanés para que apoyen el cine, el Festival y el arte: “vale la pena llenarse de conocimiento y aprender, en un espacio como el festival, conectarse con las personas que asisten a los talleres, proyecciones y charlas es invertir bien el tiempo”.

Aconsejan conocer más sobre el Festival, ver las programaciones e inscribirse a os talleres con anterioridad pues es una actividad que está creciendo y los cupos se llenan rápidamente.

El talento caucano se destacó en el cierre del Festival de Cine

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A las 5:30 p.m. del día sábado 14 de noviembre, dio inicio la primera muestra Cauca del Cine Corto Popayán, los cortometrajes en competencia fueron los siguientes:

– Pía, de Yenny Quiñónez

– Locuras de otro color, de Grecia Hurtado

– La tierra floreciente, de Ana María Gómez

– Nuestras semillas, de Nicolás Muñoz

Un ambiente y público lleno de expectativas y emoción por la selección de cortos del Cauca para la competencia oficial fue el que se vivió en el Teatro Municipal Guillermo Valencia; después de las proyecciones, se llevó a cabo el conversatorio y panel con los directores, quienes dieron a conocer su satisfacción por el buen recibimiento del público, al ser la primera vez para todos, el observar su corto proyectado en la pantalla grande.

Manifestaron que iniciativas como las del Festival de apoyar el talento Caucano sirve de motivación para la realización de más proyectos relacionados con el cine y el arte. A pesar de que la mayoría de los proyectos empezaron como responsabilidades académicas,  terminaron por convertirse en el comienzo de un gran gusto por el cine, pues la experiencia les sirvió para definirse, una pasión que empieza a proyectarse con la participación de sus productos en la séptima versión.

Aunque continúan aprendiendo, coincidieron en que el aprendizaje es un proceso que se completa con la satisfacción de una labor bien hecha y al menos con la presentada el sábado se sienten totalmente a gusto. Esperan que el próximo año haya una nueva selección para así apoyar el talento 100% caucano.

Una noche de película

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La semana del Festival de Cine Corto llegó a su fin, pero dejo en la ciudad un sabor a película y fraternidad difícil de lograr, todo gracias a actividades como la que realizó la tarde del viernes 13 de noviembre el equipo de Cine en mi barrio, que se tomó la Torre del Reloj y la convirtió en la pantalla de cine más grande de la ciudad.

La reacción de los transeúntes fue inmediata, sin esperar que las sillas estuvieran del todo organizadas fueron “cogiendo palco”, como se dice popularmente, y sus comentarios: –Sentate que ya van a poner las películasPedí la programación, para saber que van a proyectar hoy… y frases por el estilo, lo que concluye que año tras año se ha ido creando un sentido de pertenencia por esta gran festividad y que la posiciona como el 4 evento más importante de la ciudad, un destino turístico y académico para los amantes del séptimo arte.

Para despedir las proyecciones de la Torre del Reloj, se escogieron dos categorías, la selección oficial documental y la selección ficción de colombianos en el extranjero. Siendo las 7 de la noche, el centro de la ciudad se pasmó puesto que se proyectó el primer documental denominado “Alumbrando caminos”, la duración de este mantuvo a la audiencia en total silencio y cuando sus voces susurraban palabras era para referirse a la historia y los deseos de querer quedarse hasta el final.

El Parque Caldas se encontraba tan lleno como cuando sale de la catedral el paso del resucitado el sábado santo. Sin duda Popayán es amante del cine y pese al frió de la noche, que aunque no llovió soplaba un viento de aguacero, y las pocas sillas que habían en el lugar, los ciudadanos decidieron quedarse, unos parados, otros en las bancas del parque, pero sin perder detalle de cada cortometraje que se estaba proyectando.

Los imprevistos no pueden faltar y menos cuando se está proyectando cine en la calle; un perro pasó por encima de los cables y los desconectó, dañando la imagen y el sonido de la proyección cuando ya rondaban las nueve de la noche, el hecho no causó más que risa por el mal momento que vivian los organizadores a caucsa de un perro; rápidamente el problema fue solucionado y las películas siguieron rodando.

Al finalizar cada corto los espectadores lo cerraban con un fuerte aplauso, reconociendo la calidad, la historia y trabajo de los realizadores que los cautivaba, esto jamás pasa en una sala de cine convencional. Pero no aquí, la noche del viernes 13 de noviembre, los patojos se sintieron en un festival que es suyo y que se volca a las calles para llenar de imágenes las paredes de la ciudad. Lo que queda claro, es que este tipo de eventos culturales son más que necesarios para la ciudad, la cula sin duda requiere de muchas más noches noches de película.

Gracias Popayán por ser la casa del Festival de Cine Corto

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Concluido el 7 Festival de Cine Corto de Popayán sólo quedan agradecimientos.

Gracias al público que llenó el teatro, las sillas, las gradas, que disfrutaron del cine, es para ustedes que lo hacemos.

A los que trabajaron y que no nombraré ni sé sus nombres, que lo hicieron a pesar de mi, porque el Festival es un objetivo mayor.

A los cómplices Rodrigo Orozco Alex Andres Lopez Guevara Terry Valencia, Marco Paredes María Fernanda Jiménez, a los amigos Camila Vivas, Andrés Felipe Dorado, Oscar Chávarro, Juan Pablo Bonilla, Julian Lopez y Maria Teresa Fernández.

A Henry Laserna, Laura Bedoya y todo el equipo de “Cine en mi barrio”.

A todas y todos los voluntarios (más de 50 y que somos todos).

Al equipo de prensa de la FUP, a Juan Carlos Granada que involucró a todos sus compañeros de trabajo.

A María Alejandra López Granda por llamarnos a utilizar el Teatro Municipal Guillermo Valencia. A todos los trabajadores de este hermoso espacio.

Gracias a la Fundación Universitaria de Popayán al Ministerio de Cultura y su Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, que ponen recursos para hacerlo posible, a Estudio Roco y a Cinecolor Films Colombia que nos apoyan con premios a los ganadores.

A nuestros invitados que nos regalan conocimiento y tiempo, Eduardo Otálora Marulanda, Pilar Quintana y Salvador que se dejó estar un rato en mis brazos, a Edgar Lopez y Laura Moreno con quienes tenemos una deuda, Carlos Bernal que se gozó el festival y la fiesta, a Simona Sanchez, que nos llenó de alegría y sacó adelante nuestra inauguración, Franco Lolli y Capucine, Roberto Montoya y Diego Yhama de Estudios Roco y los incansables David Silva y Laura Castillo de El Astillero que nos regalaron una hermosa rotoscopia participativa.

A los realizadores, más de 180 que nos dejan ver sus cortos, a los más de 20 que nos acompañaron y se gozaron el Festival y la ciudad.

A los amigos de siempre, gestores culturales que acompañan este proceso desde el compromiso por hacer cultura en Popayán Claudia Cruz, Alejandro Luna Fals, Bernardo Palomino, Román Rueda, Gustavo Flórez, Gabriel G. Coral, Rened Varona Burbano y Esteban Hernández.

Por ellos y por la ciudad ya empezamos la organización del ‪#‎8CineCortoPopayán‬ pues de alguna forma hay que pagar la deuda contraída. Nos quedan retos: Fortalecer el cine en los barrios, atraer nuevos públicos, enamorar del Festival a los mandatarios locales y regionales, gerentes y directores de entidades, hacer que todo el año se hable del Festival.

Afortunadamente esto no para. Nos vemos en la pantalla.

Juan Esteban Rengifo

Director del Festival de Cine Corto de Popayán

Finalizó el séptimo Festival de Cine Corto de Popayán

Cuatro días duró la fiesta cinematográfica más importante de la ciudad. Invitados y espectadores quedaron fascinados con la gran labor hecha por todo el grupo logístico del Festival

Festival de cine corto

La selección especial de cortometrajes para niños, marcó el inicio de la última jornada, de la séptima versión del Festival de Cine Corto de Popayán, seguida de otras proyecciones del Panorama Nacional de Ficción, el Panorama Nacional Documental y la Muestra Cauca.

“Cuando se arrancó con este proyecto del Festival, llegaron cerca de 50 trabajos, en esta versión recibimos más de 180 producciones, cada vez con mejores contenidos y excelente calidad”, aseguró Rodrigo Orozco, ilustrador de la imagen del Festival.

El evento se despidió con una breve ceremonia de premiación en las diferentes categorías, oficializada por Juan Esteban Rengifo, director del Festival y Álex López Guevara, curador y programador, como maestro de ceremonia. Los ganadores de esta versión fueron: Una Gallina, de la directora Alejandra Arboleda en la categoría animación. Por su parte en ficción, el vencedor fue Lejanía de Alirio Cruz. En documental, el trabajo de Paola Figueroa denominado Alumbrando Caminos. En las selección de Series Web, Noobs de Ismael Egui.

El Festival otorgó un total de 16.000 dólares en premios, los cuales fueron repartidos de la siguiente forma:

Cinecolor Digital premia la categoría documental, entregando la finalización en imagen y sonido del siguiente trabajo audiovisual realizado por el equipo ganador. Se entrega también corrección de color en teatro con proyección digital, asesoría en sonido y mezcla final en formato 5.1 en sala certificada Dolby. Al finalizar el proceso, se entregan a los proyectos ganadores, el material audiovisual en formato listo para una posterior conversión a formato a 35mm o proyección digital DCP equivalentes a un valor de 8.000USD

Para la categoría ficción, Estudios Roco otorga un premio en colorización para un próximo cortometraje de máximo 10 minutos.

Para las categorías de Animación y Series web, el Festival de cine entrega un premio de un millón de pesos a cada uno.

Para la muestra Cauca, éste año el Festival decidió entregar un premio entre los trabajos participantes, para ello votaron los realizadores de los trabajos seleccionados en las diferentes categorías, y se concede un premio por un millón de pesos al ganador, que en esta oportunidad fue entregado a “la tierra floreciente” bajo la dirección de Ana María Gómez.

“El séptimo Festival estuvo lleno de experiencia y de arduo trabajo. Pero nos regaló muchas alegrías y queremos que la siguiente edición sea igual”, de esta manera se despidió María Fernanda Jiménez, quien es parte del equipo del organizador. Además, concluyó agradeciendo a los asistentes y al equipo de voluntarios quienes hicieron posible que el Festival de Cine Corto de Popayán, se consolide como el cuarto evento más importante de la ciudad.

Panorama de cortos de colombianos en el extranjero hizo su debut en el Festival

El panorama de cortometrajes de colombianos en el extranjero hizo su debut en el Festival, en ella se destacaron los proyectos realizados por estudiantes que adelantan estudios audiovisuales en el exterior.

Esta selección se estrenó el día martes con el documental “La isla”, y después de la proyección, los asistentes tuvieron la oportunidad de presenciar un conversatorio con el realizador, quien contó su experiencia como estudiante de cine fuera de Colombia. Para complementar esta categoría, se proyectaron seis cortometrajes, que estaban enmarcados dentro de la ficción: “Silencios”, “África”, “The Cutting Room”, “La tortuga”, “Mira cómo te olvido” y “Un cigarro”

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La producción de estos cortos permite hacer un paralelo con la realización cinematográfica colombiana, iniciando por las temáticas empleadas en cada uno. La producción de cine colombiano tiene un común denominador y es mostrar la realidad del país, y aunque no todos los cortos traten la violencia, siempre destacan conflictos sociales, como la falta de educación, pocos recursos económicos y la necesidad que tienen los niños de trabajar de la mano con sus padres para contribuir con las demandas del hogar.

Además de esto, las locaciones -en su mayoría- son zonas rurales, donde las oportunidades son escasas y los actores reflejan la vida cansada de un colombiano con ganas de salir adelante.

La selección de cine extranjero permitió crear este paralelo, puesto que los temas de cada historia eran situaciones de la cotidianidad, por ejemplo un cigarrillo fue el protagonista de un corto, los conflictos planteados eran más llevaderos y sin miedo aprovecharon al máximo los espacios que la urbanidad les brinda.

Formando públicos a través del cine

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El Festival de Cine Corto de Popayán cada año cuenta con más reconocimiento a nivel local, nacional e internacional, y muestra de ello es la  asistencia tan concurrida a los diferentes eventos organizados en esta séptima versión.

En la tarde de ayer, el Teatro Municipal Guillermo Valencia, acogió la Muestra Nacional Universitaria, donde se proyectaron diferentes cortometrajes desarrollados en aulas de clase de universidades del país.

Niños, jóvenes y adultos piensan en cine y acuden al Teatro a observar buenos productos cinematográficos, que en 4 o 15 minutos, desarrollan una historia que atrapa por completo al espectador; pero en muchas ocasiones los asistentes a las proyecciones no perciben elementos que están implícitos en las historias.

Es aquí donde radica la importancia de la formación de públicos que realiza el Festival, que inicia con la realización de conversatorios que se realizan al concluir las producciones, donde cada director se toma un momento para explicar cada punto de su proceso audiovisual y como se puede contar una historia cotidiana a través de un cortometraje, así  los asistentes empiezan a comprender, a vivir y percibir cada parte del mágico mundo del cine.

Estos espacios de proyección y conversatorio permiten que el público comprenda como se realiza un corto en la parte técnica, ya que los directores explican temas específicos, en cuanto a iluminación, estética, manejo de cámaras, composición, planos, rodaje y otros aspectos de la producción y posproducción de estas muestras cinematográficas.

Juan Cáceres, director de El Palo del Ahorcado, destacó la importancia de estos espacios para formar públicos: “ este evento es una oportunidad para todos los estudiantes y asistentes, se van a llevar un sinfín de imágenes y de puntos de vista que los alimenta mucho, además que el proceso de formación que tiene el Festival es muy bueno, porque eso se quiere, que la gente aprenda a ver buen cine y se conviertan en críticos, con buenas experiencias y buenos talleres”, expresó.

El Festival de Cine Corto se tomó la Torre del Reloj

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En esta ocasión la función se volcó al centro histórico de Popayán, allí los payaneses pudieron disfrutar de una gran variedad de producciones audiovisuales 

Por: Daniel Egas

El jueves 12 de noviembre, en el marco de la séptima Festival de Cine Corto de Popayán, los cortometrajes salieron del Teatro Municipal Guillermo Valencia para apropiarse de “la pantalla más grande de la ciudad”, cómo llaman los miembros de Cine En Mi Barrio a la Torre del Reloj.

Cine En Mi Barrio, es una iniciativa que pretende promover espacios culturales en la ciudad y generar alternativas de entretenimiento para los payánese y claro esta, su objetivo primordial es llevar “el cine para todos”, como cita el eslogan de Colombia de Película, nombre con el que se conoce a nivel nacional esta iniciativa.

Con apoyo del Ministerio de Cultura y llevado a cabo por la gestión de la Fundación Universitaria de Popayán y la Fundación la Tuatara, Cine en mi Barrio desde el año 2013 continúa consolidándose como proyecto social que incita al cambio a través de producciones audiovisuales.

Aprovechando el espacio que el Festival de Cine Corto le abre a esta iniciativa, en esta ocasión las funciones se han realizado satisfactoriamente en los barrios El mirador y Lomas de Granada, además del centro histórico de la ciudad, en todas, con una gran aceptación por parte de los ciudadanos.

Son espacios muy bonitos. A veces no todos tenemos la posibilidad de ir a cine y es bueno que estos eventos se hagan en un espacio público y abierto para todas las personas”. Así expresa María Sánchez, una de las asistentes a la función en la Torre del Reloj, quien además afirma que le gustaría ver más seguido eventos de este tipo.

Además de ser un espacio cultural, el marco del Festival de Cine Corto también beneficia a trabajadores informales. “El evento está buenísimo en todos los sentidos, las ventas aumentan y uno también disfruta de las películas”, afirma Helena Torres, vendedora ambulante en el sector del Parque Caldas.

Desde las 7:00 p.m. la gente se agolpaba en la esquina de la calle quinta en plena Torre del Reloj. Niños, adultos, trabajadores, estudiantes, caminantes sin distinción alguna, en esta ocasión, tuvieron la posibilidad de observar cortometrajes de ficción y animación. “Me gusto lo inclusivo que puede llegar a ser este evento, puedes disfrutar tranquilamente con tus hijos en un ambiente agradable”. Señaló Duvan Huertas, uno de los asistentes del evento.

Con una gran respuesta y orden por parte de los asistentes, culminó esta jornada de Cine en mi Barrio, todo gracias al eficiente trabajo de los organizadores y al buen comportamiento de las personas. Así seguramente este tipo de espacios se seguirán abriendo en la ciudad.